sábado, 7 de septiembre de 2013

~9~

Pasear por los pasillos de Hogwarts acompañada de mi libro de Maldiciones y Embrujos, además de unos cuantos más que tendría que estudiar para los Timos, se había convertido en uno de mis hobbies favoritos desde que Daphne pasara más tiempo con su novio, el cual informo que es Nott, y me hiciera pasar algo más de cinco minutos con el mío.

- Hola preciosa - Blaise viene a besarme, pero aparto la cara - ¿Qué demonios te pasa?
- Hay profesores delante - escusa barata nº 1.
- Eso con Malfoy no te importaba - noto su tono de enfado y veo como sus ojos llamean.
- Anda, no seas imbécil - le abrazo por la espalda - Sabes que he cambiado de opinión tras esto - le muestro las cicatrices de mi mano en las que se pueden leer " No volveré a romper las normas."
- Maldita Umbridge... ¿A ti también? - asiento - La odio... Bueno, tengo que irme a cer a Crabbe, le han llevado a la enfermería por no sé qué cosa. ¿Luego nos vemos? - asiento levemente - De acuerdo - deja un leve beso en mi mejilla y sale disparado hacia el interior del edificio.

Continúo andando lentamente, disfrutando del poco tiempo libre que tengo.
Odio que todo el mundo, y con todo el mundo me refiero a Daphne y los chicos, me tengan tan sumamente distraída.

- Hola preciosa  - escucho detrás mía.
- ¿Pero se puede saber qué le ha dado a todo el mundo hoy con llamarme preciosa?
- ¿Será que lo eres? - me giro y veo a Draco apoyado en una columna que da al jardín - ¿Estás sola?
- No - sonrío - Y tú tampoco- sigo andando sin pararme.
- Pues podríamos cambiar a esa compañía que tienes por mí ¿no crees?
- No creo que eso sea posible - él suelta una pequeña risa - Además... - me acerco levemente a él - Tienes compañía - dirijo mi mirada hacia la derecha y él también lo hace.
- Dios... - susurra antes de fingir la mayor de las sonrisas - ¡Pansy! ¿Qué haces aquí? ¿No ibas a estudiar?
- A eso iba... Antes de ver como esta arpía te intentaba tirar los tejos - me mira mal y suelto una carcajada.
- Luego nos vemos, Draco - sonrío y me doy la vuelta antes de partirla la cara a Parkinson. ¿Se le puede tener más asco a una persona que el que yo le tengo a ella?
- ¡El cambio que hizo de novia ha sido lo mejor que ha hecho en estos últimos meses! - escucho gritar y para mi interior pienso un rotundo "No creo, cielo." - ¡Asquerosa sangre sucia!

Ya la has liado Pansy... Suspiro y sonrío antes de sacar rápidamente mi varita y apuntar directamente al cuello de ella.

- No te atreverías, Grimts -  ríe ella y aprieto la punta de mi varita contra su cuello.
- No te apuestes nada - contestamos Draco y yo a la vez.
- ¿Ahora te ofende que te digan la verdad?
- No - río - No es lo mismo que a ti te digan "Qué guapa que eres Pansy" porque eso sería lo mismo que estás haciendo tú al llamarme Sangre Sucia, que es mentir, a que te digan "Qué zorra que eres, Pansy", que eso sería que te ofendiese que te dijesen la verdad - sonrío ampliamente y veo brillar el odio y la rabia en sus ojos, aunque muchos estudiantes han comenzado a reír al escuchar mis palabras.
- Dejadlo ya ¿vale? - Draco nos mira a ambas y puedo ver el rastro de una pequeña sonrisa cuando me mira a mí - ¿Nos vamos? - mira a Parkinson.
- Por supuesto - dice ella con asco y se abraza bien fuerte a la cintura de él, dirigiéndome una última mirada que yo correspondo mandándola un beso imaginario.

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Quidittch...La única cosa que la bruja de Umbridge no ha prohibido todavía.
Quidittch...Ese deporte que si no fuese por la lesión que tuve hace dos años, seguiría practicando.
Quidittch...El gran evasor problemas.

- ¡Mags! - Daphne se acerca corriendo a donde me he sentado y sonríe - Primera fila, ehh.
- Pues claro - sonrío - Donde hay nivel, hay nivel - reímos y se sienta a mi lado - ¿Y Nott?
- Con el resto del grupo. Sabes que hacen piña cuando hay partido - rueda los ojos - Blaise también está allí.
- Bah.
- Deberías de pasar más tiempo con él. Estás con él ¿te lo recuerdo?
- No por favor... Me ha sentado muy bien el desayuno - me mira sonriendo y niega con la cabeza.
- Qué relación más extraña tenéis...
- Lo sé.

Volvemos a reír y escuchamos el pitido que significa que los participantes pueden salir al terreno de juego.