Me desperté temprano. Odio que sea fin de semana y levantarme antes que cualquier día lectivo ¿por qué? ¡Porque no tengo clase! Joder.
Bajé a la sala común, no podía aguantar más intentando quedarme dormida dando vueltas por la cama, porque así, sí que es inútil.
Encontré ''El Profeta'' y comencé a leer sentada en una butaca orientada a la ventana, no tengo nada que hacer, así que, hasta que me entre el hambre.
Noté caricias por mi pelo, y leves besos por el cuello, pero me limité a seguir con mi lectura.
- ¿Ya estás caliente desde por la mañana temprano? - me hizo notar la afirmativa con el roce de sus labios por mi cuello - Blaise, deberías de mirarte ese problema.
- No soy Blaise - me giró y vi a un Draco Malfoy, despeinado y sonriendo de lado pícaramente.
- Da igual, también tendrías que mirártelo - solté una pequeña risa.
- Ah, perfecto - se tiró en el sofá de delante mía - Con Zabini sí y conmigo no... Debe de ser que te van los morenos.
- No es eso, imbécil - me senté encima suya - Me van todo tipo de chicos, salvo los pelirrojos. Pero es que con Blaise, es demasiado fácil y no es especial.
- ¿Y conmigo sí? - se acercó tanto a mí que podía diferenciar los distintos tipos de azul y gris de sus ojos.
- No del todo. Pero si una tía consigue estar con Blaise y contigo, será más especial contigo porque no eres tan fácil. Por eso, gustas más - puse el dedo índice en sus labios deteniéndole.
- Eres difícil, diferente, dura y rebelde... No sé como he tardado tanto en conocerte - puso sus manos en mi cintura.
- Fácil... Porque tú, no eres así - me levanté y salí de allí con una sonrisa en mis labios.
------------------------------------------------------------------------------------------------
*2 semanas después*
Por fin quedaban apenas unos cuantos días para que fuesen las vacaciones de Navidad.
Miles de chicas se paseaban por Hogwarts con ramas de muérdago escondidas para enseñarlas en el momento adecuado.
Me dirigía hacia los nevados jardines para poder tener algo de tranquilidad. La necesitaba.
Hidflewn, mi lechuza se posó a mi lado con una carta y un rollo de pergamino enganchado en las patas.
- Bien hecho - comencé a acariciarla antes de que volviese a retomar su vuelo en círculos por encima mía.
Querida Hija:
Espero que estés preparando las cosas para volver a casa por navidad. Aquí, todos te echamos de menos, incluso tu hermana Irenne, y ya sabes lo que la cuesta decir eso.
Por cierto, si quieres puedes traer a alguien a pasar las fiestas con nosotros este año. Me has convencido, sonríe por eso.
Te esperamos en pocos días.
Un beso. Papá.
Sí, mi padre era así de extraño que escribía al revés. Esbocé una gran sonrisa al terminar de leer la carta. Mi hermana Irenne me saca 3 años, por lo que ya no la veo ni en la escuela, y desde que se puso a trabajar, mucho menos.
Desenrollé el pergamino hasta encontrarme con una letra que no conocía a primera vista.
Te espero en el último lugar por el que el Sol se pone. Espero que sepas donde es.
¿Qué si sé dónde es? ¡Pues claro que sí!
Me levanté del suelo, guardándome ambas cartas en el bolsillo de la falda y comencé a andar.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
- Creía que no ibas a venir - me giré y vi a la razón por la que no había estado relajada ni un solo segundo en estas dos últimas semanas.
- ¿Qué quieres Malfoy? - me crucé de brazos enfadada.
- Verte.
- Me ves todos los puñeteros días. No paras de acosarme. ¿Qué quieres? Tengo cosas mucho mejores que hacer que estar aquí.
- ¿Mejores que estar conmigo? - rió - Lo dudo.
- ¿Qué te apuestas? - me apoyé en una de las columnas del puente.
- Lo que tú quieras - me acorraló entre su cuerpo y la piedra.
- ¿Ya me vas a decir lo que querías? Enserio, tengo que hacer cosas más...
Pegó sus labios a los míos al mismo tiempo en que sus manos se posaban en mi cintura.
No quería seguirlo, pero eso, es casi imposible.
Le continué el beso sin aumentar ni la intensidad, ni haciendo nada más que eso.
Sus manos bajaban por mi espalda, desde mi cintura.
- Draco, para - le aparté de un empujón - Ya te dije que no quería nada contigo.
- ¡Por eso hemos venido aquí! ¡Porque yo sí! - gritó enfadado.
- ¡Pero también tienes que tener en cuenta el resto de opiniones! - contesté borde - ¡No todo gira en torno a ti!
- ¡Ya lo sé! ¿Te crees que soy tan estúpido? - se giró dándome la espalda - Sé que todo mi mundo no gira en torno a mí, pero sí sobre tí... - susurró.
- ¿QUÉ? - abrí la boca y me la tapé con la mano - Repite eso...
- Que estos días ''acosándote'' como dices tú, han sido porque desde la mañana en la que me dijiste que conmigo sería ''especial'' - recalcó mucho las comillas - he intentado que así fuese. Y me he dado cuenta de que estoy loco, sí loco, por poder tocarte, por tenerte conmigo, por besar cada parte de tu cuerpo y que susurres mi nombre en mi oído.
- Draco, yo...
- No, ahora parezco un gilipollas tan grande como Weasley, Longbottom o hasta Potter. Bah, ya veo que es imposible contigo.
Comenzó a andar a paso rápido como si quisiera evitarme lo antes posible.
¿Enserio todo eso había salido de la boca de Draco Malfoy? ¿El mismo Draco Malfoy repugnantemente prepotente y chulo de siempre? ¿Enserio?
- Espera - le cogí del brazo haciendo que se parase y girase para mirarme - No eres tan gilipollas como esos tres. Eso sería imposible - sonreímos - Pero sí que eres un gilipollas enorme por no haberme dicho esto antes. Te he llegado a odiar Draco Malfoy, tanto que podía haberte matado sin ningún remordimiento después.
- No hubieses sido capaz - volvió a salir el prepotente y chulo de siempre.
- No empieces - negué con la cabeza - Sabes que sí hubiese sido capaz.
Se encogió de hombros y le cogí la mano haciendo que mirase alternativamente a nuestras manos y luego a mi cara rápidamente.
- No soy tan difícil como creéis todos. Es pura fachada - sonreí y tras depositar un leve beso en sus labios comencé a andar soltando su mano.
- ¡Eh! ¡No me dejes aquí tirado! - corrió hacia donde me encontraba y me cogió la mano - ¿Entonces?
- Que podríamos intentar algo. Pero no te ilusiones demasiado.
Rió y continuamos andando sin un lugar fijo al que ir.
¿Y si me equivocaba? Bah, prefiero cometer mis propios errores y luego saber aprender de ellos, a no aprender de nada por ser una santa.
Dios me encanta!! ^^ me has viciado
ResponderEliminarjoder con Draco es muy asksjdñf *_* hahaha me encanta enserio!!
besoos!
subee pronto!!
Sisisis yo tamb toy visiaa ehh
ResponderEliminar