- ¿Malfoy? - mi amiga tenía una O por boca.
- Que sí pesada, que sí.
- ¿Enserio? Es que no me lo puedo creer... ¿Malfoy diciéndoye que te quiere? A ver si estaba bajo una maldición Imperius y tú no saberlo...
-¿Tanto te cuesta admitir que lo que te digo es cierto? - la interrumpí muy enfadada - Mira Daphne, tú sabes que nunca he querido a nadie, es más , siempre he odiado a la gente y a quien menos lo hiciera ese o esa me caía bien, como fue tu caso durante unos años... Pero al final he conseguido quererte como amiga, y ahora, también poder "encariñarme" de Draco. No creo que sea tan difícil de entender.
Cogí aire tras el pequeño, pero sincero, discurso que la había soltado a mi amiga.
- Lo siento mucho Mag... Pero es que conociéndoos a ambos era... Demasiado extraño, compréndeme.
- Tranquila... He pagado todo contigo. Todo lo que me he estado guardando durante años, lo he pagado contigo. Soy yo la que lo siente...
Tras un largo abrazo, continuamos paseando por los pasillos del colegio. Estaba nevando como si nunca antes hubiese nevado, por lo que no nos dejaban salir afuera.
Divisé a lo lejos esa melena rubia platino de espaldas, mientras que Blaise hablaba entretenidamente con Parkinson.
- Hola - sonreí a la vez que pasaba los brazos por el cuello de Draco abrazándole por detrás - Que raro Parkinson, si hoy puedes moverte.
Sonreí de medio lado al ver como los chicos y Daphne se reían tapándose la boca con la mano, y a una Pansy demasiado indignada marchándose rápidamente de allí con su ejército de secuaces.
- Que mala persona que eres - contestó Daphne con una gran sonrisa en su cara.
-¿Qué? No he dicho nada que no fuera cierto.
Comencé a andar dada de la mano con Draco, quien a cada cinco segundos más o menos, se giraba a darme un beso en el cuello, en la oreja y en los labios, alternando los lugares.
- ¿Habéis conseguido encontrar la organización de Potter y amigos? - mi amiga rompió el silencio.
- No, todavía no hemos conseguido nada más que saber que entran en una puerta que luego desaparece - contestó Blaise y luego se encogió de hombros.
-Creo que he leído algo sobre eso... - me quedé pensando unos instantes.
- Pues si averiguas algo... Avísame - repuso Blaise.
- O a mí mejor - Draco me sonrió y me mordió levemente la oreja antes de continuar caminando.
------------------------------------------------------------------------------------------------
- ¡Lo tengo! - grité entrando en el Gran Comedor con varios rollos de pergamino en mis brazos.
- ¿El qué? - dijo Goyle pasivo.
- La razón por la que no tienes cerebro - contesté borde mientras que sonreía y me sentaba entre Blaise y Draco - Tengo información sobre
- ¿La qué? - preguntaron ambos a la vez.
- La sala en la que se esconden Potter y los imbéciles de sus amigos.
- ¿Qué has encontrado? - dijo Goyle ahora más interesado.
- La sala de los Menesteres es una sala oculta en cualquier mapa de Hogwarts. Sólo se muestra a las personas que realmente necesitan algo urgentemente y se equipa con todo lo necesario para ese propósito.
- Entonces sólo puedes entrar en esa sala si sabes lo que hay dentro ¿no? - preguntó el rubio.
- Exactamente. O eso, o que entres con alguien que sabe lo que hay ahí.
------------------------------------------------------------------------------------------------
- ¡No empieces otra vez joder! No voy a ir contigo estas navidades Draco.
- Pero ¿por qué no? - contestó aún más enfadado que antes.
- Porque es el primer año, desde hace 10 que puedo pasar las navidades con mi padre... Entiéndeme por favor - puse una mano en su hombro.
- Pues que se venga él también. Y tu hermana si quiere. No hay problema alguno, ya se lo he dicho a mis padres.
- Claro, voy a llegar yo a mi casa y les digo : Papá, Irenne, que los Malfoy nos han invitado a su casa en navidades porque salgo con su hijo.
- Oye, pues no está mal - sonrió.
- Nos someterá al sexto grado.
- No hemos hecho nada... Todavía - me guiñó un ojo travieso.
- Te odio por convencerme tan rápido, enserio - me abrazó fuertemente - Me estás... ahogando...
- Es que vas a pasar navidades conmigo, y quien sabe lo que puede pasar... - me lamió la mejilla y sonreí.
- Eres un asqueroso - se encogió de hombros.
Nos tumbamos, y me apoyé en su pecho mientras que veíamos como varias personas de último curso estudiaban para los últimos exámenes antes de las vacaciones.
Hola, si, yo morir.
ResponderEliminarDecir que anoche tuve juerga y he dormido una hora, de nueve a diez de la mañana.
Y si, aquí estoy viciada a tu fic.
¡QUIEREME POR ESO!
Ok no....
jobar, es que es ta genial...
de verdad joder, es que me encanta coño
todo, cada palabra y cada letra.
Por favor te lo pido CONTINÚA PRONTO!
Muuuuuuuuuuuuuuuuucho montones de besos :3
Dios este cap es la ostia cada vez se pone mas interesant eeehms sigue escribiendo pliiiiiis!!!! Besossss
ResponderEliminar